Autos

Doble test extendido: Mercedes-Benz Clase A 200 y Clase B 200

En su primer doble test extendido, Minuto Motor recorrió más de 3.000 kilómetros entre Buenos Aires y diferentes lugares de la Patagonia para medir el consumo y rendimiento de estos modelos de la marca alemana.

Medir consumos, performances y el confort de un vehículo requiere kilómetros de marcha. En su primer doble test extendido, Minuto Motor probó a fondo el comportamiento de los Mercedes-Benz Clase A 200 y Clase B 200.

La propuesta fue un viaje desde Buenos Aires hasta Puerto Madryn (Chubut), pasando por Las Grutas (Río Negro) y otras ciudades de la Patagonia. En total fueron más de 3.000 kilómetros en los que ambos modelos mostraron un bajo consumo de combustible y prestaciones que brindan seguridad y placer.

Si la pregunta es si se puede mejorar algo de estos modelos, la respuesta es afirmativa: siempre se puede.

Los Mercedes-Benz Clase a y Clase B (ambos 200 Progressive) fueron los protagonistas del primer doble test extendido de Minuto Motor. Foto: Minuto Motor

En este doble test extendido es el Clase A es el primero en someterse a un exaustivo examen de comportamiento.

En esta ocasión fue un 200 sedán Progressive. Está impulsado por el motor naftero 1.3 turbo de 163 CV a 5.500 rpm y 250 Nm de torque a 1.620 rpm y caja, asociado a una caja automática de siete marchas con doble embrague.

El propulsor le brinda al sedán un comportamiento eficaz, en el que se destaca su bajo consumo de combustible, algo clave en viajes largos. Con una autonomía que supera los 600 kilómetros, el Clase A 200 gastó 7 litros cada 100 kilómetros.

Más en Minuto Motor: Doble opinión: Mercedes-Benz Clase A 250 AMG Line

Si bien no tiene un desempeño explosivo, el motor cumple con la demanda del conductor. Eso sí, siempre hay que hacer un rebaje a la hora de realizar una maniobra de sobrepaso en la ruta. Si se utiliza solo el pedal del acelerador cuando la caja está en su séptima marcha, la respuesta es algo remolona. Esto no influye si se está pasando a un auto, pero puede generar incertidumbre a la hora de dejar atrás a un camión. Por eso, las levas al volante son de gran ayuda, para hacer que las maniobras sean más rápidas, ágiles y seguras.

En cuanto a la tenida en ruta, el Clase A no mostró debilidades. Firme ante vientos laterales, el auto de la casa alemana se muestra gallardo cuando un camión pasa de la mano contraria. Este es un punto fuerte de este modelo del segmento B, con tintes de un B+.

Vida a bordo

En el interior se goza de un confort superlativo. Las cuatro butacas son muy cómodas, principalmente la del conductor. La regulación electrónica con memoria, los ajustes para la zona lumbar y la arquitectura del asiento en sí hacen que las horas al volante no se sientan tan pesadas en un viaje prolongado.

La ambientación dentro del Clase A es de primera. Foto: Minuto Motor

El Clase A carece de techo vidriado y, si vale pedir, ése es un punto a corregir para una próxima generación. Otro tema a revisar son las luces. Es cierto que son potentes, pero las bajas podrían ser más profundas, aunque eso también es cuestión de gustos.

El equipamiento es muy completo en confort y seguridad. Posee faros faros Led High Performance, espejos eléctricos con sistema antideslumbramiento, climatizador automático Thermatic, sistema multimedia MBUX de 10,25” compatible con Android Auto y Apple CarPlay sin conexión inalámbrica, instrumental digital, seleccionador de programas de conducción Dynamic Select, levantavidrios eléctricos, tren de rodaje confort, sistema Start&Stop ECO y asientos traseros rebatibles 40/20/40, llantas de aleación de 17” con diseño de cinco radios dobles y terminación negro mate, iluminación ambiente de 64 colores, tapizado símil cuero Artico/tela Fléron, butaca del conductor con regulaciones eléctricas y memorias, y asistente de estacionamiento automático Parktronic.

Más en Minuto Motor: Test: Mercedes-Benz GLA 250 4-Matic

Para estar a la par de lo que los vehículos Premium ofrecen en el mercado local, habría que agregar cargador inalámbrico para celular, ingreso con llave presencial y compatibilidad wireless.

En cuanto a seguridad, posee airbags frontales, laterales, de cortina y de rodilla para el conductor (siete en total), frenos a disco en las cuatro ruedas con ABS/EBD/AFU, asistente al arranque en pendientes, monitoreo de la presión de los neumáticos y detector de fatiga.

Capítulo aparte para el baúl de este Clase A sedán. Con 420 litros de capacidad, puede guardar el equipaje de una familia tipo son problemas, lo que lo posiciona como un auto ideal para viajar con un alto nivel de confort, seguridad y confiabilidad a un costo operativo más que razonable.

Clase B 200 Progressive

El segundo protagonista de este doble test extendido es el Clase B 200 Progressive. Un SUV con elementos de alta gama que lo distinguen a simple vista.

Comparte mucho con el Clase A como el motor, la caja y el equipamiento. Pero el espacio interior, el diseño y algunos atributos distintivos lo diferencian de su “hermano menor”.

Si se cataloga al Clase A como un auto pensado para un público juvenir, este modelo está dirigido al uso familiar.

Por alguna razón, el Clase B tiene mejor salida en baja que el A, pero esto afecta su consumo, que es mínimamente superior. 7,6 litros cada 100 kilómetros fue el resultado de la medición del consumo.

Cuando Mercedes-Benz lanzó esta tercera generación del Clase B lo calificó como un “hatchback con un gran espacio interior”. La realidad es que es un B-SUV que muestra un diseño atractivo, aunque sobrio.

En el interior, llama la atención la posición de manejo, que no es tan elevada como suele ser en un SUV. Tiene una buena visibilidad con un volante multifunción grande que se puede regular tanto en altura como en profundidad. Las butacas, tapizadas en cuero, son cómodas con regulación manuales para encontrar la posición perfecta para cualquier tipo de tamaño.

Al igual que en el Clase A, no hay una palanca de cambios entre las butacas delanteras, sino un una pequeña a la derecha del volante, donde otras marcas ubican el comando del limpiaparabrisas (en estos Mercedes-Benz está a la izquierda junto con el comando de los guiños.

Como el espacio tradicional de las marchas quedó vacío, Mercedes-Benz diseñó un pad para manejar “tipo mouse” la consola central. Este sistema no es del todo agraciado porque es difícil de usarlo y finalmente decidís tocar la pantalla directamente con el dedo.

El confort de marcha de este modelo es de excelencia en todos los caminos. En ciudad se mueve a la perfección, aunque debido a su suspensión blanda, cuando se pasa un lomo de burro hay que tener cuidado para que la parte baja del modelo no toque el asfalto. En ruta o autopista aún es más placentero manejar este vehículo, ya que la combinación de la potencia y la caja de siete marchas le brindan una marcha relajada en todo momento.

Para mejorar cualquiera de sus prestaciones, cuenta con el Dynamic Select, un sistema que modifica algunos parámetros para mejorar su andar, dependiendo en que terreno estamos transitando. Las variantes que ofrece son Confort, Eco y Sport con regulaciones predeterminas o una que se denomina individual para combinar a gusto del conductor.

Al igual que en el Clase A este modelo no tiene rueda de auxilio y, en este doble test extendido eso es algo que pudo hacer peligrar la exigencia de los caminos argentinos.

Aun así la conclusión es ampliamente favorable para ambos modelos. Superaron las expectativas y transformaron un desafío en un viaje de primera Clase.

Deja un comentario