4x4

Test: Mercedes-Benz GLC

Un SUV que se caracteriza por tener un diseño elegante que mantiene la línea de Mercedes-Benz, una excelente calidad interior, una motorización perfecta y un gran equipamiento de tecnología y seguridad. Uno de los modelos más destacados del segmento C premium. Pros, contras, rivales y precio.

Ya me pasó con la prueba del GLC Coupé y sospechaba que con este modelo me iba a pasar lo mismo dada la similitud de sus características. Las críticas para mal hay que buscarlas muy detalladamente para no quedar como un ultra exigente. La pregunta es… ¿Por qué con los vehículos de la marca alemana los periodistas nos ponemos más rigurosos? La razón está totalmente clara… solo porque es un Mercedes-Benz.

¿Entonces? Es para destacar la excelente calidad interior de los materiales y las terminaciones, la motorización que brinda una calidad de marcha inigualable tanto para la ciudad como para la ruta y el completo sistema de seguridad y confort. Las contras son pocas y por ahí lo único que se puede criticar es la configuración de equipamiento porque la filial argentina hace todo lo posible para traerlo al GLC con lo máximo de sus prestaciones pero sin que su precio esté por encima de algunos de sus competidores.

El Mercedes-Benz GLC se vende en tres versiones en el mercado argentino. Foto: Mercedes-Benz

Exterior

Lo que más me gustaba de este modelo es que mantiene la línea del Mercedes-Benz Clase C, pero lógicamente usando una estética más robusta. En la parte delantera tiene una amplia parrilla con una terminación única y el logo de la estrella en el centro. El capot tiene una nervaduras para darle un aspecto más deportivo y cuenta con una llantas deportivas que se suman al paquete AMG-Line de diseño. Tanto en la parte delantera como la trasera, los grupos ópticos son de Full LED adaptable electrónicamente.

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A pesar de tener algunos ítems con estética deportiva, el Mercedes-Benz GLC está pensado para ser un SUV con una línea elegante sin muchas estridencias. ¿Querés algo más radical? La marca alemana te ofrece el GLC Coupé.

Su diseño es más elegante con respecto al GLC Coupé. Foto: Mercedes-Benz

Tiene una dimensiones de 4.656 mm de largo, 1.890 mm de ancho, 1.644 mm de alto y unos 2.873 mm de distancia entre ejes.

Interior

La versión de prueba que tuvo Minuto Motor contaba con el paquete AMG Line de diseño y eso le da una pequeña combinación entre el lujo y la deportividad. Los materiales son de alta calidad y todo está terminado en plásticos blandos. Los detalles estéticos tienen una mezcla entre aluminio y fibra de carbono.

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La posición de manejo tiene regulaciones eléctricas en todas las direcciones y tres memorias para diferentes usuarios. Las butacas, que son de cuero y alcántara al igual que el volante, tienen un buen agarre. Las plazas traseras son amplias con un respaldo que se puede rebatir en relación 40/20/40 para mejorar la capacidad del baúl que es de 550 litros.

Por encima de la consola central, al igual que la mayoría de los Mercedes-Benz, se ubica la pantalla multifunción “tipo tablet” de ocho pulgadas que se maneja desde el pad y la ruedita que están ubicados entre las butacas del conductor y el acompañante. Es difícil acostumbrarse en solo una semana a la “ruedita” pero una vez que le encontrás la vuelta te parece bastante cómodo manejarla.

Una calidad totalmente premium. Foto: Mercedes-Benz

Motor y confort de marcha

Cuenta con un motor naftero 2.0 litros que alcanza los 241 caballos de potencia a 5.500 rpm y 350 Nm de torque entre 1.200 y 4.000 rpm. Todas las versiones (tres) que llegan al país están combinadas con una caja automática de nueve marchas (9G-Tronic, con convertidor de par) con modo secuencial con levas detrás del volante. Según números que informa la marca, acelera de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos y alcanza una velocidad máxima de 222 km/h. La tracción es 4×4.

El confort de marcha es de lo mejor del GLC. El motor responde cuando es necesario y con solo darle una patada al pedal derecho tenes las RPM y la aceleración que necesitas. Si tuviese que elegir un camino para conducir, sin dudas sería el autopista y la ruta. No es que en ciudad no sea bueno pero puedo asegurar que, si te gusta manejar, no te vas a arrepentir de hacer más de 1.000 kilómetros en un día con esta GLC. Un placer con todas las letras.

Tiene la misma mecánica que el GLC Coupé. Foto: Mercedes-Benz

Para mejorar sus prestaciones en todos los terrenos, la caja ofrece diferentes modos de manejo como Eco, Normal, Confort, Sport y Sport Plus. A su vez, cuenta con el Dynamic Select, un sistema que mediante una perilla que está en la consola central se puede configurar el vehículo para el tipo de camino que estamos transitando.

A diferencia del GLC Coupé, este modelo es un poco más offroad por su despeje al suelo. Ambos cuentan con el sistema inteligente 4Matic para darle tracción a las cuatro ruedas pero eso no te garantizar hacer un 4×4 espeso. ¿Querés hacer offroad? Por supuesto que podés pero tenés que conocer muy bien el camino para no “pegarle” en algunas partes.

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El consumo no es de lo mejor. Hicimos unos 300 kilómetros, la mayoría en ciudad, y los números llegaron a unos 11,3 litros cada 100. El tanque de combustible tiene unos 66 litros y eso te da una buena autonomía.

Equipamiento y seguridad

Por el lado del confort, solo para detallar algunas de las más importantes, cuenta con climatizador automático bi-zona, apertura y cierre eléctrico de portón, encendido automático de limpiaparabrisas, control de velocidad crucero, espejos exteriores eléctricos con memoria y rebatibles automáticamente, asientos delanteros calefaccionables, techo corredizo, sistema automático para estacionamiento paralelo o a 90 grados, luces automáticas para evitar el encandilar al resto de los vehículos, Head-up Display y cámara 360°.

Cuesta unos u$s94.000.- Foto: Mercedes-Benz

El sistema de seguridad dispone de siete airbags (delanteros, laterales delanteros, de cortina y rodilla del conductor), frenos ABS (antibloqueo), EBD (distribución de la fuerza del frenado electrónicamente), BAS (asistencia al frenado de emergencia), control de estabilidad (ESP), control de tracción (TCS), dirección asistida adaptable a la velocidad, cámara de retroceso e indicador de presión de neumáticos.

Conclusión

No hay dudas que si compras un Mercedes-Benz GLC no te vas a arrepentir. Las prestaciones, las características y su equipamiento supera todo tipo de expectativa que puede tener un potencial cliente de este modelo. ¿Contras? Sin nos ponemos muy puntillosos podemos resaltar algunos pequeños faltantes en su equipamiento, el consumo de combustible que se puede mejorar y el precio que alcanza los u$s 94.000.

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