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Contacto en Brasil: Renault Kwid E-Tech

La gama eléctrica del rombo llegará a la región en 2023. El Kwid E-Tech es la entra al mundo 0 emisiones de la marca francesa.

Renault exhibió en San Pablo la gama eléctrica que llegará a la región el año que viene y el Kwid E-Tech es el modelo que invita a iniciar la experiencia o emisiones.

A través de su socio estratégico Agencia Automotrix, Minuto Motor tomó el primer contacto con el vehículo urbano.

Posiblemente, este modelo que hoy se vende en el país vecino importado desde China, comience a fabricarse en la planta que la automotriz tiene en el estado brasileño de Paraná.

El Kwid E-Tech tiene un motor de 48 kW de potencia (equivalente a 65 caballos) y 113 Nm de par motor. Según Renault, el vehículo eléctrico acelera de cero a 50 km/h en 4,1 segundos, de cero a 100 km/h en 8,2 segundos, puede alcanzar los 130 km/h. Pero sin dudas, lo que más seduce de un vehículo eléctrico es la autonomía y Renault afirma que el Kwid E-Tech alcanza los 298 kilómetros con una carga completa.

El bajo peso del modelo, tan solo 977 kilos, colabora no solo en la autonomía sino también en la reducción del coste por kilómetro recorrido. Según Renault, el coste aproximado de un kilómetro recorrido por el Kwid eléctrico equivale a una séptima parte de lo que gasta un vehículo térmico equivalente. La batería del modelo Renault tiene una capacidad de 26,8 kWh y, según el fabricante, se puede recargar en una toma común de 220V en una noche en el garaje o en 40 minutos con un cargador de corriente continua, garantizando un 80% de autonomía.

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Como es habitual en los autos eléctricos, la frenada regenerativa del Kwid E-Tech recupera energía cada vez que el conductor suelta el pedal del acelerador o frena. El modo de conducción “Eco” aumenta la duración de la batería. Este modo hace que el frenado regenerativo sea más efectivo, limita la potencia a 33 kW y la velocidad máxima a 100 km/h. El vehículo se recarga mediante un conector ubicado detrás de la parrilla delantera. Mientras el Kwid E-Tech se está cargando, el tablero muestra el indicador de carga y muestra el rango disponible en kilómetros.

Los cargadores WEG y Schneider se pueden comprar en los concesionarios o por suscripción a través de Renault on Demand. El subcompacto eléctrico de Renault también cuenta con AVAS (Acoustic Vehicle Alert System), que emite una señal de advertencia sonora a los peatones hasta que el vehículo alcanza los 30 km/h, una velocidad común en las zonas urbanas. Según Renault, la versión eléctrica cobra la mitad que el Kwid de combustión en lo que se refiere a costes de mantenimiento.

En términos de diseño, el complemento Kwid repite el aspecto familiar de la versión naftera, pero con ligeras diferencias. La configuración eléctrica tiene un capot arrugado, un paragolpes delantero más grande y un conjunto óptico separado con luces LED de conducción diurna (DRL) que se extienden hasta la parrilla.

Como todos los modelos “verdes” de la marca, la rejilla frontal del Kwid E-Tech es de una sola pieza, para alojar el conector de carga. Las ruedas son de cuatro pernos en lugar de tres para manejar mejor el par instantáneo. En la parte trasera, el parachoques tiene una placa protectora pintada en plata y reflectores integrados.

El lado “ecológicamente amigable” se hace explícito en las tiras laterales y en la contraportada con la inscripción “E-Tech Electric”. El maletero tiene capacidad para los mismos 290 litros de la versión térmica y el asiento trasero también se puede plegar, ampliando hasta los 1.100 litros.

El vehículo viene con elementos de seguridad como seis airbags, control electrónico de estabilidad (ESP), frenos ABS con BAS (Braking Assist System), rampa start (HSA), cámara de marcha atrás, sensor de aparcamiento trasero y dirección eléctrica con asistencia variable. Media Evolution multimedia es estándar.

A pesar de ser 100% eléctrico, el Kwid E-Tech sigue siendo un Kwid. El acabado es muy espartano y los espacios son muy estrechos, y no hay ajuste de altura o profundidad para el volante. La versión eléctrica del compacto está homologada para cuatro plazas en lugar de las cinco del modelo convencional. Esto se debe a que no hay cinturón de seguridad ni reposacabezas para un tercer pasajero en el asiento trasero-.

Elementos como el aire acondicionado, el cierre centralizado de las puertas mediante botón, los elevalunas delanteros y traseros eléctricos, el ajuste de altura de los faros, el limitador de velocidad (con volante) y el ajuste eléctrico de los espejos son estándar.

El tablero del Kwid E-Tech combina el negro brillante con detalles plateados, todo en un estilo casi minimalista. El panel de instrumentos tiene un economómetro a la izquierda, en tanto que en el otro lado hay un indocador de la carga de batería. En el centro está el velocímetro digital. El compartimiento de carga se desbloquea mediante un comando interno, debajo del volante. En la consola central, la palanca de cambios da paso a un mando giratorio cromado, con tres posiciones: “D” (directa), “N” (punto muerto/punto muerto) y “R” (marcha atrás). El sistema multimedia Media Evolution viene con una pantalla táctil de 7 pulgadas, espejo de teléfono inteligente compatible con Apple CarPlay y Android Auto, Bluetooth, USB y entradas AUX.

Primeras impresiones

El Kwid E-Tech es ágil en uso urbano. Las respuestas al pedal del acelerador son rápidas, con un empuje instantáneo. La sensación de fuerza al arrancar es convincente. El manejo es bueno, la dirección eléctrica es liviana y permite maniobrar el modelo con facilidad. La suspensión demostró ser cómoda durante la prueba en las calles de San Pablo, entregando estabilidad en las curvas. La gran altura del suelo le ayuda a atravesar zanjas y baches.

Es posible controlar si el modo de conducción es económico mirando el “economómetro” en el panel de instrumentos. Para aquellos que quieran ahorrar batería, es buena idea activar el modo “Eco”. Limita la potencia a 33 kW, restringe la velocidad máxima a 100 km/h y aumenta el rendimiento de frenado regenerativo. El Kwid E-Tech carece del sistema “ePedal” o “One Pedal”, presente en todos los vehículos eléctricos más sofisticados, que permite acelerar y frenar con solo presionar o soltar el pedal derecho.

Con el modo “Eco” desactivado, el Kwid E-Tech ofrece un comportamiento dinámico más emocionante. Nada que pueda llamarse deportivo, pero el subcompacto se ve más inteligente. Aunque está destinado al tráfico urbano, el Kwid E-Tech se puede utilizar en autopistas, ya que alcanza una velocidad máxima de 130 km/h. La autonomía declarada de 265 kilómetros en uso mixto o hasta 298 kilómetros solo en ciudad.

Sin embargo, en ruta, al ser menor la regeneración de energía generada por la frenada, la autonomía disminuye evidentemente. El ruido del motor es inaudible desde la cabina, solo se percibe el ruido de rodadura de los neumáticos.

 Kwid E-Tech está dirigido a un consumidor preocupado por la sostenibilidad y el costo del combustible. Un conductor que recorre 20.000 kilómetros anuales tardará tres años en amortizar la diferencia de precio entre las versiones convencional y la eléctrica.

Peor la compra puede ser más etratégica. El marketing positivo de estar circulando en un vehículo que no contamina llega de inmediato. Una imagen que tiene valor y puede justificar la compra, tanto para personas adineradas (que cuentan con otro auto) como para empresas.

Fuente y Fotos: Agencia Automotrix

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