Autos

Un decreto antiguo evita que estaciones de servicio abastezcan a los autos eléctricos

La ley, que fue firmada en 1992 por el entonces presidente Carlos Menem, le otorgó la exclusividad de la comercialización de la energía a Edenor y Edesur en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense y a Edelap en La Plata.

La industria automotriz avanza inexorablemente hacia la electrificación. Cada vez son más las marcas que amplían su oferta de modelos cero emisiones contaminantes y ya hay varios vehículos así en la Argentina, incluso de producción nacional.

Pero esta modernización se ve trabada por un decreto ya obsoleto firmado en épocas en la que ni siquiera existían los celulares, sino teléfonos móviles, y que Internet era para unos pocos.

YPF electrica
YPF promocionó la instalación de los surtidores, pero no los utiliza Foto: Prensa YPF

Se trata de la ley 791/92, del 26 de junio de 1992, firmada por el entonces presidente de la Nación Carlos Menem en el marco de la privatización de la compañía estatal de energía Segba.

Con esa resolución, la empresa se dividió en tres: Edenor, Edesur y Edelap (para La Plata). Un mes y medio después, el gobierno le otorgó a estas firmas la concesión exclusiva para la comercialización de la energía eléctrica por un lapso de 95 años.

Más en Minuto Motor: Ya está instalado el primer cargador eléctrico en Neuquén

Es por eso que en la actualidad varias estaciones de servicio de la Ciudad Autónoma, del Gran Buenos Aires y de la capital provincial tienen surtidores de carga pero en desuso, ya que no pueden cobrar por el suministro.

Caso testigo es el de la Axion ubicada en Salguero y Libertador, en el barrio porteño de Recoleta, que permite a los propietarios de vehículos eléctricos abastecer sus baterías durante una hora en forma gratuita.

Mientras el monopolio de la energía continúe será muy difícil que se logre construir una buena infraestructura para darle paso a los vehículos eléctricos.

Más en Minuto Motor: El Sero Electric se presentó oficialmente

La Argentina es un país con mucha capacidad de progreso y tiene las herramientas para avanzar. Las trabas que benefician a unos pocos son la principal causa del retraso estructural, económico y cultural que la deterioran en forma cruel.

Deja un comentario