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En Brasil buscan retrasar, otra vez, la obligatoriedad del ESP

Lo confirmó el presidente de ANFAVEA, quien reconoció que no es rentable que a partir de 2022 todos los vehículos cuenten de serie con control de estabilidad y tracción, como así también la reducción de las emisiones contaminantes que salen de los motores.

Parece que la seguridad y la rentabilidad no van de la mano. O al menos eso consideran en Brasil los fabricantes de autos.

Es que el cese de la producción que vino con el aislamiento por la pandemia del coronavirus parece ser la pieza que faltaba en el engranaje de la especulación.

Toyota Corolla
Los controles de estabilidad y tracción son clave para evitar accidentes.

El presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (ANFAVEA), Luiz Carlos Moraes, afirmó que está en la agenda de la entidad solicitar el aplazamiento de la nueva ley de emisiones y los controles obligatorios de estabilidad y tracción, que entraría en vigor en 2022.

Esta ley, está enmarcada en el Programa de Control de la Contaminación del Aire por Vehículos Motorizados – (Proconve P8) (Resolución N ° 490 del Ministerio del Medio Ambiente) y también de la Resolución 567/2015 de Contran, que requiere estabilidad obligatoria y control de tracción. La ley de emisiones y el equipo de seguridad serán necesarios a partir del 1 de enero de 2022.  

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Según el directivo la solicitud de prórroga se debe a la grave crisis que el sector automotriz está experimentando debido a la pandemia de Covid-19. Se estima que la retracción en las ventas de todos los segmentos agregados es del 40%.

Además de la recesión padecida por los, el presidente de ANFAVEA dice que la pregunta que tendrá que hacerse es si los consumidores también tendrán poder de compra para pagar nuevos equipos y automóviles menos contaminantes.

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El ejecutivo dejó en claro que la entidad y los fabricantes no están en contra de los marcos regulatorios, sino que el momento actual exige que se estudien alternativas para la supervivencia de la industria automotriz brasileña.

Moraes también dice que el sector de bienes pesados ​​sentirá menos efecto de la crisis debido al buen momento de los agronegocios, pero enfatiza que los productos destinados al transporte público sufrirán una mayor caída.

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