Con un V6 turbodiésel de 258 CV, caja AT de 8 marchas y tracción integral permanente, la Volkswagen Amarok sigue teniendo al desempeño como uno de sus principales argumentos.
La idea de volver a probar la Volkswagen Amarok surgió como una “despedida”. Allá en 2010 cuando se lanzó por primera vez, nosotros ya estabamos en este medio y fue como el nacimiento de un modelo que creíamos que podía hacer historia y que luego cumplió con sus objetivos. La producción nacional de una pickup totalmente nueva de VW fue un desafío enorme que la marca tomó y llevó a cabo de una gran manera. El broche de oro fue años más tarde con la inclusión de la motorización V6 que le dio un salto de calidad que la llevó a estar vigente hasta hoy, a pesar de no tener mejoras significativas en el diseño.
Más en Minuto Motor: Test: Chevrolet S10 Work Truck CD 4×4
En definitiva, creemos que la Volkswagen Amarok es uno de los productos más importantes de la industria automotriz argentina de la última era. Producida en General Pacheco, mantiene una fórmula que se convirtió en una de sus principales características: un potente motor V6 turbodiésel asociado a una transmisión automática de ocho velocidades y tracción integral permanente. La configuración combina prestaciones de pickup deportiva con un nivel de confort que permite utilizarla perfectamente como vehículo familiar.
Con un viaje a Córdoba, donde se hizo el evento lanzamiento de la variante automática, despedimos a la Amarok como se merece, con muchos kilómetros de ruta donde la pickup muestra sus mejores características.
Diseño exterior: una Amarok conocida, pero actualizada
La Amarok conserva las proporciones tradicionales de una pick-up mediana, con una carrocería de doble cabina, caja de carga y una imagen robusta. En esta actualización, Volkswagen incorporó cambios principalmente en el sector frontal, donde aparecen una nueva parrilla y grupos ópticos con tecnología LED. La identidad visual también está marcada por la iluminación que atraviesa el frente.
La Highline agrega detalles que le dan una imagen más sofisticada, como las llantas de aleación de 18 pulgadas, estribos laterales y la barra Styling Bar ubicada detrás de la cabina. La fórmula no busca ser extravagante. La Amarok conserva una estética bastante tradicional, pero transmite claramente que se trata de una pick-up preparada tanto para trabajar como para viajar.
Durante el paso de los años, fue teniendo algunos pequeños rediseños que la fueron actualizando. Por ahí el problema mayor es que nunca tuvo una renovación integral como se merecía. Hoy, con la actualización de sus rivales, quedó bastante atrasada pero aún así se sigue comercializando de la mejor manera.
A gusto personal esta última actualización no fue agraciada. La parte delantera buscando asimilarse a los vehículos de nueva generación de la marca no se acopló de la mejor manera. Claramente, esta última Amarok fue un pequeño empujón para estirar su vida hasta la llegada del próximo modelo que sería a principios de 2027.
Respecto a su predecesor, la Amarok incremento su longitud en 96mm, alcanzando así una longitud total de 5.350mm.
Diseño Interior
Puertas adentro aparece uno de los principales argumentos de la Highline. Los materiales, la posición de manejo y especialmente las butacas ErgoComfort hacen que la Amarok se sienta más cercana a un SUV grande que a una pick-up destinada exclusivamente al trabajo.
Los asientos delanteros cuentan con regulación eléctrica y calefacción, mientras que la versión Highline utiliza tapizado de cuero perforado. También incorpora climatizador automático de dos zonas.
Mirá nuestro stream todos los lunes a las 19hs. en vivo en el canal de YouTube
La posición de manejo es uno de sus puntos fuertes. La butaca permite encontrar rápidamente una postura cómoda y la elevada posición de conducción ofrece una muy buena visibilidad hacia adelante. Atrás hay espacio suficiente para dos adultos y un tercer pasajero puede viajar sin grandes inconvenientes en trayectos de distancia media.
En cuanto al comfort ofrece el sistema multimedia “Composition Touch” de 9” con “App Connect” y el “Safer Tag” que alerta sobre cambios de carril, colisión frontal con otros vehículos y reconocimiento de peatones, monitoreo de tráfico e indicación de límite de velocidad máxima y sistema de monitoreo de presión de neumáticos.
Motor y confort de marcha
Si hay un elemento que define a esta Amarok es su motor. Se trata de un 3.0 V6 turbodiésel que entrega: 258 CV y 580 Nm de torque. Esto esta asociado a la caja automática de 8 velocidades y la tracción integral permanente 4MOTION. Además cuenta con la función Overboost, que puede llevar temporalmente la potencia hasta 272 CV.
La entrega de torque es uno de los aspectos que más sorprenden. Los 580 Nm aparecen desde 1.400 rpm y se mantienen hasta las 3.000 rpm, por lo que la Amarok responde con mucha contundencia incluso sin necesidad de llevar el motor a regímenes elevados. En la práctica, esto se traduce en una pick-up que tiene una respuesta especialmente fuerte para realizar sobrepasos en ruta. La Amarok V6 puede acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de 8 segundos.
El V6 tiene una entrega progresiva pero muy enérgica y la caja automática acompaña con cambios rápidos y suaves. Lo más interesante es que no hace falta recurrir permanentemente al modo manual. La transmisión encuentra rápidamente la marcha adecuada y aprovecha muy bien el enorme torque disponible.
En ruta es donde se encuentra su mejor desempeño. A velocidad constante la Amarok se siente estable y aplomada. La dirección tiene un buen nivel de asistencia y permite llevar la camioneta con precisión, mientras que la suspensión consigue contener correctamente los movimientos de la carrocería. Es de excelenacia la sensación de seguridad que transmite cuando se circula rápido en ruta.
Renault presentó la Niagara, una pick-up con tecnología de SUV y capacidades off road
Por el lado del consumo, el V6 tiene un rendimiento razonable considerando su potencia, peso y sistema de tracción integral, aunque obviamente no se puede esperar el consumo de una pick-up equipada con un motor diésel de cuatro cilindros. En los 700 kilómetros que hicimos hacia Córdoba, una ruta donde se puede poner el control crucero a 130 km/h., la cifras estuvieron muy cercanas a los diez litros cada 100 kilómetros. Está claro que los números ascienden si el vehíuclo va cargado o si el pie derecho está más pesado d elo que se debería. Por supuesto en ciudad se eleva hasta por encima de los 12 litros. El tanque de combustible tiene 80 litros, algo que permite conseguir una autonomía interesante para viajes largos.
Fuera del camino, el 4MOTION y la potencia del motor hacen que manejar sea un placer. A diferencia de algunas rivales, no necesita esperar a que aparezca una pérdida de adherencia para enviar torque al otro eje. Esto aporta una sensación de seguridad particularmente interesante cuando se circula sobre lluvia, ripio o superficies de baja adherencia. Tiene una altura libre al suelo de alrededor de 236 mm, un ángulo de ataque de 26 grados y una capacidad de vadeo declarada de aproximadamente 500 mm. No tiene reductora, algo que hay que tener en cuenta si se busca una pick-up destinada principalmente al off-road extremo.
Equipamiento y seguridad
La Amarok ofrece una dotación tecnológica acorde al segmento. La pantalla multimedia permite controlar las principales funciones del vehículo y cuenta con conectividad para integrar el teléfono. También dispone de comandos en el volante, cámara y sensores de estacionamiento, elementos especialmente útiles teniendo en cuenta sus dimensiones.
No es una camioneta que busque sorprender exclusivamente por la cantidad de pantallas. Su filosofía está más relacionada con ofrecer tecnología útil sin complicar demasiado la experiencia de conducción.
Con respecto a la seguridad, incorpora seis airbags, incluyendo airbags de cortina, además de controles electrónicos y sistemas de asistencia. La Amarok es la única pick-up del mercado que ofrece el bloqueo mecánico de diferencial al 100%, un elemento de seguridad clave para casos extremos. Se activa manualmente desde un botón al lado del sector de la caja de cambios y, junto con el bloqueo electrónico (EDL), brindan una herramienta más cuando se necesita mayor capacidad de tracción en terrenos muy difíciles.
Otro punto interesante es que Volkswagen Argentina actualmente ofrece 6 años o 150.000 kilómetros de garantía para toda la gama Amarok.
Conclusión – Volkswagen Amarok V6
No hay ningún tipo de discusión que el pilar fundamental de la Volkswagen Amarok es su motorización V6. En un mercado donde las pick-ups buscan cada vez más eficiencia y electrificación, Volkswagen mantiene una receta clásica: seis cilindros, 3.0 litros, 258 CV, 580 Nm y tracción integral permanente.
El resultado es una camioneta que puede trabajar durante la semana, viajar en familia el fin de semana y ofrecer prestaciones capaces de poner en aprietos a más de un automóvil. No es la Amarok más extrema ni la que está pensada exclusivamente para trabajo pesado. La Highline apunta a otro lugar: combinar prestaciones, confort y capacidad de utilización diaria en una sola pick-up.
Justamente ahí está su principal atractivo. La Amarok Highline V6 no intenta ser solamente una herramienta de trabajo. Quiere ser una pick-up para todo. Y el V6 sigue siendo su mejor argumento.
