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Test: Citroën C4 Cactus, 1.6 THP, 165 CV AT6

El SUV brasileño mantiene el concepto de originalidad y diseño de su antecesor español. Muestra un gran confort de marcha y un excelente equipamiento de seguridad.

La innovación es uno de los pilares de la ideología de Citroën. El año pasado, sumó al mercado nacional un vehículo que se diferenciaba de cualquier otro modelo comercializado en la Argentina.

El C4 Cactus provenía de España y tan raro, original y singular era, que encontrarle un competidor directo no fue tarea sencilla.

Citroën C4 Cactus

El diseño exterior, sin los airbumps queda más prolijo. Foto: Minuto Motor

Era un crossover, no muy grande, cuyo principales atributos eran una imagen rupturista y el multipremiado motor tricilindrico 1.3 Pure Tech de 110 CV, que el grupo PSA monta en muchos de sus modelos europeos.

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Pero este año todo cambio. El C4 Cactus comenzó a producirse en Brasil y esto trajo muchas modificaciones, algunas para mejor y otras no tanto.

Exterior

Cuando este Citroën llegó al país tenía en los laterales unos enormes apliques plásticos huecos denominados Airbumps. Según la marca, estos podían amortiguar golpes y reducir así el impacto en el vehículo. Ahora, en la versión regional, los promocionados Airbumps desaparecieron. De esta manera, la imagen del vehículo se vio sumamente afectadas. En lo particular, creo que el cambio fue positivo, pues ahora el diseño exterior es más prolijo, pero seguramente habrá quien extrañe el plástico negro en la carrocería.
Otra de las notorias modificaciones es el despeje. El C4 Cactus fue elevado para que ahora sea un SUV del segmento B y no un crossover.. Si bien mantiene el diseño largo y no muy alto, la altura del chasis lo ubica en el segmento deseado por la marca.

Citroën C4 Cactus

Ahora, con mayor despeje, se identifica como un SUV. Foto: Minuto Motor

La carrocería continúa siendo bitono, algo que gusta, y mucho en el mercado local. El diseño es atractivo y muy bien logrado. Es, sin dudas, algo que conquista a primera vista, ya que no hay ningún vehículo parecido. Tener un auto único es algo no muy fácil de conseguir por estos tiempos.

Interior

En el interior se pueden apreciar ciertos vicios del Mercosur. Los materiales se debaten entre los de buena calidad y algunos mejorables. En las puertas hay unos generosos portaobjetos que, por carecer de algún revestimiento, se vuelven ruidosos cuando se les coloca un juego de llaves, monedas o algo que se mueva con las frenadas.

Citroën C4 Cactus

el espacio interior es un punto a favor del modelo de Citroën.

El espacio es un punto a favor. Ay buen lugar en las cinco plazas, lo que hace que viajar en el C4 Cactus sea algo placentero.

El instrumental es completamente digital y de un diseño rupturista. Ay que acostumbrarse los primeros tiempos, pero luego es de fácil lectura.

Lo que sí, al tener una colocación bastante vertical, se ve afectado por el reflejo del sol. Una inclinación hubiese solucionado el problema.

Las regulaciones de la butaca son mecánicas y el volante multifunción se puede acomodar en altura y profundidad, por lo que la posición de manejo es bastante buena.

Motor y confort de marcha

El C4 Cactus tiene un confort de marcha muy bueno. El motor 1.6 THP de 165 CV, que el grupo PSA usa para la mayoría de los modelos que comercializa en la Argentina, le da una movilidad dinámica y una agilidad superlativa. Los sobrepasos no son problema, ya que la potencia del propulsor es mayor a la que el vehículo necesita para ese tipo de maniobra.

El habitáculo está bien isonorizado, otro punto a favor para el SUV brasileño.

Equipamiento y seguridad

Acá hay que hacer un capítulo aparte. El equipamiento del C4 Cactus es superlativo. El sistema ADAS (Advanced Driver Assistance System) sale de lo común y es aún en la Argentina y un equipamiento de lujo.

Dentro de los atributos del Adas se destaca el frenado de emergencia, que impide una colisión ante la falta de respuesta del conductor, a una velocidad no mayor de 30 kilómetros por hora. Además, cuenta con detector de cambio de carril, que avisará, mediante un sonido y una luz testigo en el instrumental, cuando el SUV cambie su trayectoria y el conductor no haya utilizado el guiño. Es verdad que puede ser algo molesto, pero… hay que acostumbrarse a indicar cada maniobra, con ADAS o sin él.

Citroen C4 Cactus

Mucha tecnología y seguridad para el Citroën C4 Cactus.
Foto: Citroën

Además, suma aviso a la falta de atención del conductor, que dispara señales sonoras y visuales luego de un análisis sobre la modificaciones poco comunes en el manejo (por ejemplo un zigzagueo) y detector de fatiga, que le avisa a quien maneja que lleva al volante más de dos horas a velocidades superiores a 70 kilómetros por hora y recomienda tomar un descanso.

A esto hay que agregarle ESP, asistente de arranque en pendiente y el Grip Control (control de adherencia).

Algo para corregir es que la rueda de auxilio es un poco más chica que otras cuatro. No es ruedín, pero sigue siendo auxilio temporal.

Conclusión

El C4 Cactus brasileño, en su versión tope de gama, responde de manera excelente a la hora de exigir confort de marcha, seguridad y un diseño único.

Sin dudas ocupará un lugar de privilegio en entre los SUV del segmento B. Su valor es de 858.500 pesos. Si bien parece un precio elevado, teniendo en cuenta su equipamiento, es un valor que le sienta bien.

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