BMW

Test: BMW 330e

Este híbrido posee una potencia combinada de 292 CV y un par de 300 Nm. El comportamiento dinámico del BMW 330e es excelente, pero la autonomía, mejorable.

Cuando uno se sienta en el BMW 330e ingresa a un vehículo de primer nivel que ofrece tecnología de avanzada y materiales de alta calidad. Todo esto con un diseño atractivo y un habitáculo acogedor. Encontrar falencias en un auto Premium como este es muy difícil, pero las hay, aunque son pocas.

EXTERIOR

Las líneas fluidas le dan al modelo una imagen que cautiva desde el primer momento. Es un sedán con carácter deportivo que no apela a un diseño rupturista, sino que mantiene vivo el ADN clásico de la casa alemana. Aun así, el BMW 330e captura miradas en cualquier ámbito.

Parece casi obligatorio hacer mención a los detalles en azul que se observan alrededor de los logos de la marca y en las barras de la parrilla. Esto indica que se trata de un Serie 3 híbrido y no de uno convencional. Las luces ocn tecnología LED son alargadas y aumentan la sensación de dinámica que, ya de por sí, se palpa en el vehículo.

En la parte trasera una cola alta y un conjunto lumínico prolijo concretan un balance armonioso.

La vista lateral es impactante. Las llantas, de identidad deportiva, poseen rayos abiertos que dejan ver los grandes discos de freno. La línea del vehículo queda expuesta en una pincelada uniforme que va desde la trompa hasta el extremo trasero sin estridencias.

INTERIOR

En el habitáculo del BMW 330e se puede encontra un ambiente armonioso en el que se destacan sus materiales de primera calidad y la delicadeza e sus terminaciones. El espacio en las plazas delanteras es generoso y en las traseras es correcto. La comodidad de los pasajeros está garantizada.

Más en Minuto Motor: Test: BMW 430i

Un vidrio corredizo en el techo le aporta luminosidad a una cabina que cuenta con un alto estándar de vida a bordo.

Mención aparte para la insonorización. El aislamiento auditivo del habitáculo es excelente, lo que permite disfrutar de una conducción confortable alejada de la contaminación sonora de la gran ciudad.

MOTOR Y CONFORT DE MARCHA

El BMW 330e es un híbrido cuyo motor eléctrico aporta solo 50 kilómetros de autonomía si se lo utiliza como único impulsor. El motor turbonaftero 2.0 de 184 CV parece chico para semejante vehículo, pero cuando ambos propulsores trabajan en conjunto, la potencia asciende a 292 caballos y el torque a 300 Nm. La caja es automática de ocho marchas, la aceleración de 0 a 100 se logra en 6,5 segundos y la velocidad punta alcanza los 230 km/h.

Lo que sí debería mejorar es la autonomía general del modelo. El tanque de combustible es chico (40 litros) por lo que con carga completa, de ambos motores, el Serie 3 no alcanza a recorrer 400 kilómetros.

Otro punto que podría ser más fuerte es la capacidad del baúl. Con 375 litros, este sedán ofrece un espacio justo a la hora de cargar valijas si se piensa en un viaje largo. No es que entren pocas cosas, pero tampoco es uno de los mejores espacios del segmento.

Hasta aquí pareciera que este híbrido tiene más defectos que virtudes, pero no es así. El confort de marcha de este modelo es superlativo y el comportamiento dinámico inmejorable.  

Manejar este auto es un placer. Desde la suavidad de la dirección, hasta la comodidad de los asientos todos son aciertos.

El vehículo brinda un andar uniforme, sin sobresaltos, que permite relajarse y disfrutar. De yapa, cuando se busca una conducción más deportiva, el vehículo responde. No es súper explosivo, pero logra agilidad, respuesta y aceleración. Tres atributos clave para un manejo más frenético.

EQUIPAMIENTO Y SEGURIDAD

Aquí se halla lo mejor del Serie 3. La tecnología se vive con intensidad para que todo sea más fácil. A simple vista impactan las dos pantallas en el interior. El instrumental digital configurable es de 12,3 pulgadas y el sistema de infoentretenimiento, que posee navegador, se opera a través de una de 14,9”.

Cuenta con climatizador trizona, butacas con ajustes electrónicos, cargador inalámbrico para celular, emparejamiento con Apple Car Play y Android Auto wireless, sensores crepuscular y de lluvia y un asistente de estacionamiento automático (algo difícil de accionar).

Además, el BMW 330e posee llave presencial que no hace falta sacar nunca del bolsillo. Cuando uno se acerca al vehículo, este se abre y se puede arrancar cuando se pisa el freno y se aprieta el botón de start & stop. Cuando uno se aleja, el auto se cierra y los espejos se pliegan sin la necesidad de pulsar nada.

Por el lado de la seguridad, el Serie 3 híbrido posee seis airbags, y un completo sistema ADAS de ayudas a la conducción. Este posee alerta de punto ciego, frenado de emergencia delantero y trasero, aviso de tráfico trasero cruzado, asistente de cambio de carril involuntario activo, control de velocidad crucero adaptativo, entre otros.

CONCLUSION

Como evolución del Serie 3 i, el BMW 330e muestra los planes de movilidad que la marca alemana tiene para el futuro inmediato. La utilización de un motor eléctrico para hacer tramos cortos, para reducir las emisiones contaminantes y para disminuir el consumo de combustible es acertada, pero mejorable, ya que su autonomía es limitada.

Este sedán ofrece lo mejor en cuanto a tecnología, confort y seguridad que el mercado puede ofrecer. Como plus, es un auto admirable que genera una experiencia top cuando se lo maneja.

Su valor es de 105 mil dólares y se ofrece en una sola versión.

2 replies »

Deja un comentario