Fue uno de los deportivos con más historia de la marca, que estuvo en producción más de 35 años, de 1970 a 2006, con siete generaciones diferentes.
El nombre del nuevo modelo desarrollado por Toyota, allá por 1970, ya hacía presagiar su futuro. Celica, es es sinónimo de celestial, por lo que desde su nacimiento quedaba claro que no iba a ser un vehículo más en la historia de la firma japonesa.
El coupé 2+2 de Toyota se presentó en sociedad exactamene en diciembre de 1970. Según la marca, el objetivo era proporcionar el modelo ideal para aquellos que querían gozar de una gran sensación de manejo pero disfrutar también de un práctico interior y una respuesta deportiva.
Desarrollado a partir de la plataforma del Carina, el Celica ofrecía además múltiples posibilidades de personalización ya que, bajo la denominación ‘sistema completo de opciones’, se podía elegir entre diversos motores, dos tipos de cajas de cambio manual y una transmisión automática y cuatro versiones.

Confort y facilidad de conducción fueron también prioritarios para los ingenieros que desarrollaron el Celica, pero siempre garantizando una respuesta dinámica sobresaliente en curva para conquistar a los más entusiastas de la conducción deportiva. Lo lograron con una configuración de suspensión delantera independiente y trasera de cuatro brazos, con amortiguadores separados, lo que junto a la puesta a punto del resto del chasis permitió convertir al Celica en un modelo único.
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En 1973 llegó una segunda variante, el Celica Liftback que ofrecía una carrocería coupé de tres. Fue lanzado al mercado para satisfacer la demanda del creciente número de clientes que querían un Celica más práctico para realizar actividades al aire libre, gracias a su gran portón trasero y los respaldos de los asientos posteriores abatibles, lo que permitía transportar más objetos.
Segunda generación
Tras más de un millón de unidades vendidas y casi siete años de recorrido llegó al mercado la segunda generación del Celica, en 1977. De nuevo con base Toyota Carina, el nuevo Celica se ofrecía con carrocería coupé de dos puertas y ‘liftback’ de tres puertas, creciendo en tamaño, tanto en largo como en ancho, para responder a los gustos de los cada vez más apasionados clientes estadounidenses.

Con un equipamiento que seguía siendo excepcional para la época, el nuevo Celica mantenía las virtudes de su antecesor: dinamismo, funcionalidad y refinamiento combinados con un habitáculo apto para cinco ocupantes. Un par de años después, la segunda generación sufrió una ligera actualización estética: los cuatro faros redondos fueron sustituidos por otros cuatro de forma rectangular, quedando integrados a ambos lados de una nueva parrilla frontal.
Tercera generación
Cuatro años después de su lanzamiento, la segunda generación fue reemplazada por la tercera. El nuevo Celica presentaba afilados contornos y superficies planas. Su rasgo más característico eran los faros elevables y semi retráctiles, de forma que cuando no estaban en uso se integraban al nivel de la carrocería, lo que reducía el coeficiente aerodinámico y daba lugar a un frontal más uniforme.
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El diseño interior también fue revolucionario, con un ambiente futurista presidido por un cuadro de instrumentos totalmente digital y, en algunas versiones incluso, sistema de navegación, uno de los primeros del mundo del automóvil. El primer motor DOHC con turbocompresor en Japón se unió a la oferta del Celica al poco del lanzamiento de la tercera generación, con variantes de 1.6, 1.8 y 2 litros.
En octubre de 1982, Toyota lanzó 200 unidades especiales del Celica con homologación de rally Grupo B. Se denominaban Celica GT-TS y se fabricaron en torno al nuevo motor DOCH turboalimentado.

El Celica Twin Cam Turbo demostró ser un arma casi infalible para Toyota en el Campeonato del Mundo de Rallys —World Rally Championship (WRC)—, especialmente en África, donde firmó tres victorias consecutivas en el Rally Safari de Kenia entre 1984 y 1986 y otras tres victorias en el Rally de Costa de Marfil en 1983, 1985 y 1986.
Cuarta generación
Llegó al mercado en 1985 con una gran revolución al pasar de ser tracción trasera a tracción delantera y ofrecerse únicamente con carrocería liftback. Líneas mucho más redondeadas y un sobresaliente coeficiente aerodinámico (0,31) que se conjugaban con la nueva configuración de motor y tracción en el eje delantero y suspensión totalmente renovada.

A finales de 1986 se presentó el que quizá haya sido el Celica más admirado y deseado, el Celica GT-Four, una variante de tracción total con motor DOHC de 185 CV y turbocompresor que resultó ser la base perfecta para que Toyota lograra, años después, el título del WRC.
Quinta generación
Mientras el Celica GT-Four basado en la cuarta generación cimentaba la que posteriormente sería una gran trayectoria en el WRC, en 1989 Toyota lanzó la quinta generación del modelo de calle. De diseño todavía más redondeado, su tamaño era algo mayor y contaba con una gama de tres motores de 2.0 litros con hasta 225 CV en el Celica GT-Four.

Sexta generación
Lanzada en 1993, supuso el regreso de los cuatro faros redondos en el frontal. Se mantenían las líneas redondeadas pero llegaba una nueva plataforma, que incrementaba la rigidez y reducía el peso, llevando todavía un paso más allá la deportividad inherente al Celica. En 1994 se comercializó en Japón un nuevo Celica GT-Four, homologado para el WRC, como parte del reto de seguir siendo la referencia del campeonato.
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Igual que en la generación anterior hubo una variante descapotable, en este caso con capota de lona con un nuevo sistema de accionamiento eléctrico, que permitió incrementar el volumen del baúl y el espacio trasero en el habitáculo.

Séptima generación
Cuando se lanzó la séptima generación, allá por 1999, nadie podía pensar que sería la última del mítico Celica. Presentado en formato prototipo, como Toyota XYR Concept, en el Salón del Automóvil de Detroit en enero de 1999, fue toda una revolución a nivel diseño. Con un guiño al perfil en forma de cuña de la tercera generación, el que sería el último Celica presentaba una imagen angulada, con una larga distancia entre ejes y las ruedas muy cerca de los extremos de la carrocería.
Se comercializó únicamente en versión liftback porque, desde el principio del proyecto, Toyota decidió no desarrollar versión descapotable ni de tracción total.

En abril de 2006, tras más de 35 años de historia, siete generaciones y más de cuatro millones de unidades vendidas en todo el mundo, la firma japonesa cesó la producción del modelo,. Unos pocos años después, Toyota volvió a contar con un deportivo en su gama con la llegada del GT86… pero ninguno será como el mítico e histórico Celica.














