Los modelos diferentes del mercado tiene sus particularidades y el MINI John Cooper Works no es la excepción. Diseño, 231 CV y muchos más, en un auto que se compra solo por pasión.
Hay autos deportivos que impresionan por su potencia, otros por su tecnología y algunos por su exclusividad. El MINI John Cooper Works logra algo distinto: ganas de acelerarlo y divertirse cada vez que te sentas al volante. En un mercado donde la mayoría de los deportivos se volvieron cada vez más grandes, pesados y sofisticados, el JCW mantiene intacta la esencia de un verdadero hot hatch.
La nueva generación del MINI John Cooper Works llega a la Argentina con una propuesta que combina diseño británico, tecnología de última generación y una puesta a punto deportiva. Con 231 CV, un motor turbo de dos litros y una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 6,1 segundos, promete emociones fuertes sin resignar el uso cotidiano. Pero más allá de las cifras, este MINI demuestra que todavía existen autos capaces de transmitir sensaciones puras.
Nuestro test completo del MINI John Cooper Works a continuación.
Diseño Exterior: Mucha personalidad y la esencia de MINI
A simple vista queda claro que no estamos frente a un MINI convencional. La versión John Cooper Works incorpora un tratamiento estético mucho más deportivo. El nuevo paragolpes delantero presenta tomas de aire de mayor tamaño, mientras que la parrilla exhibe el tradicional logo JCW acompañado por detalles en rojo que identifican a la variante más radical de la gama.

De perfil aparecen las llantas de 18 pulgadas específicas, neumáticos de perfil bajo, pinzas de freno deportivas y un conjunto que transmite deportividad incluso detenido. Atrás, el spoiler de techo, el difusor inferior y la salida central de escape terminan de completar una imagen que mezcla elegancia con agresividad. A diferencia de muchos deportivos modernos que recurren a exageraciones estéticas, el MINI conserva las proporciones compactas que siempre caracterizaron al modelo.

Todo MINI tiene su estilo particular. Con el paso de los años se fue agrandado y aún así mantuvo el espíritu del modelo. Sinceramente es un auto lindo que muestra mucha presencia y que es reconocido por los fanáticos al instante. En definitiva, el John Cooper Works es un MINI con todas las letras.
Interior: calidad premium con espíritu de competición
Al abrir la puerta aparece un habitáculo completamente renovado. Los protagonistas son los asientos deportivos JCW, con excelente sujeción lateral, ideales para una conducción rápida. El volante deportivo tapizado en cuero, con base achatada y costuras rojas, transmite una sensación racing desde el primer contacto.

El tablero abandona los relojes tradicionales para dar lugar a la gran pantalla OLED circular central, que reúne prácticamente todas las funciones del vehículo y se convierte en uno de los elementos más llamativos del interior. Los materiales presentan una calidad superior, con excelentes terminaciones, superficies suaves al tacto y múltiples detalles exclusivos de la línea John Cooper Works.
Como ocurre en todos los MINI de tres puertas, las plazas traseras son más bien simbólicas. Dos adultos pueden viajar, aunque el espacio resulta limitado. El baúl tampoco es uno de sus fuertes, pero quien compra un JCW sabe perfectamente cuáles son sus prioridades.
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Acá no hay derecho a reclamos para los clientes. Cada comprador sabe con lo que se va a encontrar en el interior. Por ejemplo yo, que me gustan más los autos confortables, nunca me sentí a gusto. Claramente, si tengo el JCW para hacer Track Day y estar en la pista todos los días sería el auto perfecto, en el exterior e interior. Tampoco pienses que una familia la va a poder disfrutar, definitivamente es un modelo para el conductor… y algunos casos un acompañante.

El equipamiento se completa, entre otros, con el nuevo MINI Head-Up Display rebatible, el navegador con actualización en tiempo real y realidad aumentada (Augmented View, sistema de cámaras y sensores con vista panorámica de 360° y 3D), el paquete de asistencias a la conducción Driving Assistant, el poderoso y exclusivo sistema de sonido Harman Kardon (de alta fidelidad y 12 altavoces), la base para carga inalámbrica y los beneficios, gratuitos y sin cargo, de MINI Connected; como el llamado inteligente de emergencia, el servicio remoto Roadside Assistance y la gran cantidad de funcionalidades integradas en la MINI App.
Motor y Confort de Marcha
Debajo del capó encontramos un conocido cuatro cilindros 2.0 TwinPower Turbo. Entrega 231 CV y está asociado a una transmisión automática deportiva Steptronic de ocho velocidades, que envía toda la potencia al eje delantero. Solo para demostrar la potencia, te cuento algunas cifras: 0 a 100 km/h en 6,1 segundos y su velocidad máxim alcanza los 250 km/h.

Otro dato clave es que el desarrollo de su puesta a punto también tiene una fuerte inspiración en el mundo motorsport. Con ajustes específicos en su suspensión (que es del tipo adaptativa), el chasis garantiza el manejo ágil. A su vez, el sistema de frenos, con sus cálipers decorados con rojo Chili y el logotipo JCW, se encarga de entregar detenciones precisas y seguras, incluso ante situaciones de conducción exigentes.
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El MINI John Cooper Works es un placer para manejarlo. Es uno de los modelos que más demuestra por qué es uno de los deportivos más entretenidos del mercado. La dirección es extremadamente rápida. Con apenas mover unos centímetros el volante, el auto cambia de trayectoria con una precisión sorprendente. La suspensión tiene un reglaje firme, claramente orientado al manejo deportivo. La caja automática responde con enorme rapidez y las levas al volante permiten disfrutar aún más de una conducción deportiva. El sonido del escape también acompaña, con explosiones al levantar el pie del acelerador y un tono grave que recuerda permanentemente que estamos manejando la versión más extrema del MINI.

En ciudad (más por las calles de Buenos Aires) ya no es tan cómodo porque transmite cada imperfección del asfalto, algo esperable en un vehículo con semejante puesta a punto. La pequeña distancia entre ejes también es un punto en contra para el confort en el tránsito diario. Su tamaño compacto facilita las maniobras y estacionarlo es realmente simple. La visibilidad es buena hacia adelante, aunque la luneta trasera es pequeña.
En ruta y autopista viaja con absoluta estabilidad. El motor trabaja relajado gracias a la octava marcha y las recuperaciones son sobresalientes. Un simple toque sobre el acelerador alcanza para realizar sobrepasos con absoluta seguridad.
Tratándose de un deportivo de 231 CV, el consumo resulta razonable. En ciudad puede ubicarse entre los 10 y 11 litros cada 100 kilómetros dependiendo del ritmo de conducción. En ruta, es posible obtener cifras cercanas a los 7 litros cada 100 kilómetros. Naturalmente, utilizando todo el potencial del motor esos números aumentan considerablemente.
Equipamiento y seguridad
El MINI John Cooper Works llega muy bien equipado. Entre lo más destacado encontramos: Pantalla OLED de alta definición.
Sistema multimedia compatible con Apple CarPlay y Android Auto, instrumentación digital, cargador inalámbrico para celulares, climatizador automático bi-zona, acceso y arranque sin llave, Head-Up Display, cámara de retroceso, sensores de estacionamiento y modos de conducción.

Los modos de conducción no solo modifican la respuesta dinámica del auto, sino también el ambiente interior, la instrumentación, los sonidos y la iluminación ambiental. MINI los denomina MINI Modes o Experience Modes y las variantes son JCW Mode que libera todo el carácter deportivo del modelo, Green Mode que está orientado a maximizar la eficiencia y el Go-Kart Mode que cambia la ambientación interior con colores deportivo, aumenta la sensibilidad del acelerador, endurece la dirección y hace los cambios de marcha más rápidos.
Por el lado de la seguridad, cuenta con múltiples airbags, controles electrónicos de estabilidad y tracción, frenos ABS con distribución electrónica, asistentes de conducción, alerta de cambio involuntario de carril, frenado autónomo de emergencia y diferentes ayudas a la conducción que lo posicionan entre los referentes del segmento en materia de seguridad.
Conclusión
El MINI John Cooper Works no intenta ser lo que no es. Es un deportivo que está pensado para esos clientes particulares que quieren este auto. No hay ningún derecho a réplica para el comprador del JCW. Cada uno de ellos sabe lo que le puede dar y seguramente estarán muy contentos con su elección.
Cada curva, cada aceleración y cada frenada recuerdan que este modelo nació inspirado en la competición. La sensación de manejar un kart grande sigue intacta, pero ahora acompañada por un nivel de confort, conectividad y calidad propio de un vehículo premium.

No será el auto más racional para una familia, ni el más cómodo para recorrer calles destruidas, pero para quien busca un hatchback deportivo con carácter, personalidad y una experiencia de manejo única, el MINI John Cooper Works continúa siendo uno de los mejores exponentes del segmento.
¿Su precio? USD 57.900.-














