Con un 1.5 de 121 CV, caja CVT y un completo paquete de asistencias, el Honda WR-V EXL busca hacerse un lugar entre los SUV compactos. Buena habitabilidad, gran confort de marcha y un baúl de 458 litros.
Honda hizo una jugada fuerte con la renovación de su gama de SUV. El más pequeño, hasta hace un tiempo atrás, era el HR-V que se renovó por completo y creció para subir de segmento y empezar a competir con otros modelos. Para completar la gama, la marca japonesa decidió renacer al WR-V, un vehículo que había pasado unos años atrás sin pena ni gloria por el mercado argentino pero que hoy hizo un actualización para considerarse como uno de los referentes de los SUV B.
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El Honda WR-V apuesta por el espacio, la seguridad y la practicidad para ganar protagonismo. Con un baúl de 458 litros, un despeje de 223 milímetros y un habitáculo amplio, ofrece argumentos interesantes para el uso diario. Bajo el capot, equipa un motor naftero 1.5 de 121 CV asociado a una transmisión automática CVT, una combinación que prioriza el confort de marcha y la facilidad de conducción. A su vez, incorpora el paquete de asistencias Honda Sensing, que suma tecnología orientada a la prevención de accidentes.
Toda esta conjunción de aptitudes vuelve a poner al WR-V como un modelo a prestarle atención. Por supuesto tampoco deja de lado su “estilo Honda”, manteniendo las líneas clásicas que tanto gustan a sus particulares clientes. La marca japonesa buscó diferenciarse por su versatilidad y por ofrecer una propuesta funcional. En definitva, volvió a la receta que siempre le dio buenos resultados.
Diseño exterior: una personalidad propia
El Honda WR-V renovó por completo su propuesta y dejó atrás la imagen de crossover derivado del Fit que caracterizaba a su antecesor. Esta nueva generación adopta una carrocería de líneas rectas, una trompa elevada y proporciones que le otorgan una apariencia robusta.
En el frente se destaca la parrilla de grandes dimensiones, acompañada por ópticas delanteras Full LED y luces diurnas LED. Los protectores plásticos en los pasarruedas y los zócalos refuerzan su estética aventurera, mientras que las barras de techo y las llantas de aleación de 17 pulgadas bitono completan el conjunto. Con 4,32 metros de largo, 1,79 metros de ancho y 1,65 metros de alto, el WR-V tiene dimensiones generosas para el segmento. Además, su despeje de 223 milímetros constituye una ventaja para circular por calles deterioradas, enfrentar lomos de burro y transitar por caminos de tierra.
Fiel al estilo de la marca, Honda buscó una propuesta funcional que prioriza una imagen robusta por encima de las líneas deportivas. Es un diseño que busca transmitir solidez y practicidad, dos atributos importantes para quienes utilizan el vehículo tanto en la ciudad como para viajar en familia.
De esta manera, continua bajo el esquema que le gusta a sus clientes de tener un modelo novedoso pero que pase desapercibido con respecto a las nuevas tendencias de diseño. Siento que para el público que esta buscando, el Honda WR-V tiene las líneas perfectas.
Interior: espacio y funcionalidad
Puertas adentro, Honda apuesta por un diseño sobrio, con los comandos distribuidos de manera lógica y una combinación de controles físicos y elementos digitales que facilita el uso cotidiano. La posición de manejo es elevada y permite contar con una buena visibilidad del entorno. Tanto la butaca como la columna de dirección ofrecen regulaciones que ayudan a encontrar una postura cómoda frente al volante.
El equipamientoincluye un instrumental digital TFT de 7 pulgadas y una pantalla multimedia de 10,25 pulgadas, además de conectividad para teléfonos, cargador inalámbrico y climatizador automático. También dispone de acceso y arranque sin llave, tapizados revestidos en cuero y salidas de ventilación para las plazas posteriores. La calidad percibida es correcta. Algunos materiales y detalles de terminación recuerdan que se trata del modelo de acceso a la gama SUV de Honda en Argentina.
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Uno de sus puntos fuertes aparece en las plazas traseras. La distancia entre ejes de 2,65 metros favorece la habitabilidad y permite que los pasajeros dispongan de un espacio generoso para las piernas. El acceso también resulta cómodo gracias a la apertura de las puertas.
El baúl ofrece 458 litros de capacidad, una cifra destacada dentro de la categoría y superior a la de varios competidores directos. Esta característica amplía sus posibilidades como vehículo familiar, aunque debajo del piso se encuentra una rueda de auxilio temporal.
Motor y confort de marcha
El Honda WR-V EXL utiliza un motor naftero de cuatro cilindros, 1.5 litros y 16 válvulas, que desarrolla 121 CV a 6.600 rpm y entrega un torque máximo de 145 Nm a 4.300 rpm. Está asociado a una transmisión automática CVT, con levas al volante para seleccionar relaciones simuladas, y tracción delantera. Se trata de una configuración convencional, sin turbo ni asistencia híbrida, que prioriza la sencillez mecánica y la eficiencia en el uso cotidiano.
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En ciudad, el conjunto ofrece un funcionamiento suave y progresivo. La caja CVT favorece una conducción relajada en el tránsito y evita los cambios de marcha perceptibles de una transmisión automática convencional. Sin embargo, cuando se necesita una aceleración más contundente, la transmisión eleva el régimen del motor y el sonido se hace más evidente. Los 121 CV alcanzan para desenvolverse con normalidad, pero no convierten al WR-V en uno de los SUV más rápidos de su categoría.
El confort de marcha es uno de los argumentos más interesantes del WR-V. La combinación de una suspensión delantera independiente tipo McPherson, un eje trasero con barra de torsión y neumáticos de perfil 55 permite absorber de manera adecuada buena parte de las irregularidades del asfalto.
En el tránsito citadino, el despeje elevado y la posición de manejo facilitan la circulación por calles con pozos, cunetas y lomos de burro. En ruta, el comportamiento es estable y previsible. El chasis responde de manera equilibrada y la dirección eléctrica facilita las maniobras, aunque la puesta a punto está orientada al confort antes que a una conducción deportiva. El modo Sport permite mantener el motor en una zona de funcionamiento más elevada y mejora la respuesta al acelerador, aunque no modifica el carácter esencialmente tranquilo de la mecánica.
Posiblemente la combinación mecánica sea uno de los puntos a atender por Honda. Hoy los motores de 1 litro de cilindrada con turbo son tendencia en el segmento. La marca japonesa sigue manteniendo este conjunto que merece una renovación, sea en CV o con una nueva transmision. Además, el consumo es uno de los aspectos a mejorar. En ciudad, puede superar los 10 litros cada 100 kilómetros, dependiendo como se conduzca. En ruta, mejora sustancialmente cuando se mantienen los 100 km/h, las cifras se ubican en los seis litros cada cien. Pero todo vuelve al consumo elevado si pisas un poco más el acelerador hasta los 130 km/h.
El tanque de combustible tiene una capacidad de 40 litros. Si bien resulta suficiente para los desplazamientos cotidianos, su tamaño limita la autonomía en viajes largos, especialmente cuando se mantiene un ritmo elevado en autopista.
Equipamiento y Seguridad: uno de sus principales argumentos
El equipamiento de seguridad constituye uno de los puntos más destacados del Honda WR-V EXL. La dotación incluye seis airbags, controles electrónicos de estabilidad y tracción, frenos ABS con distribución electrónica de frenado y asistencias para el arranque y descenso en pendientes.
También incorpora el paquete Honda Sensing, con tecnologías orientadas a prevenir accidentes y reducir sus consecuencias. Entre los principales sistemas se encuentran: Control de velocidad crucero adaptativo, Sistema de frenado con mitigación de colisión, Asistencia para mantener el vehículo dentro del carril, Sistema de mitigación de salida de carril y Luces altas automáticas. El conjunto se complementa con cámara de visión trasera de tres ángulos, guías dinámicas y sensores de estacionamiento posteriores.
La presencia de estas tecnologías resulta especialmente valiosa en un segmento en el que el equipamiento de asistencia a la conducción puede variar considerablemente entre versiones y marcas.
Conclusión – Honda WR-V
En octubre, el Honda WR-V EXL tiene un precio de referencia de $43.490.000 en Argentina. La marca lo comercializa en una única configuración, con transmisión automática y un nivel de equipamiento que combina confort, tecnología y seguridad. Por posicionamiento, compite dentro del amplio universo de los SUV compactos, frente a modelos como el Volkswagen Tera, el Renault Kardian, el Fiat Pulse y el Chevrolet Tracker, entre otros.
Su principal argumento no pasa por ofrecer las mejores prestaciones ni la mecánica más moderna del segmento, sino por combinar espacio interior, un baúl generoso, buen confort de marcha y una completa dotación de seguridad. Es una alternativa racional para quienes buscan un SUV compacto, automático y bien equipado para el uso cotidiano.
Su habitabilidad, los 458 litros de capacidad del baúl, el despeje del suelo y las asistencias a la conducción son sus principales fortalezas. La contracara aparece en las prestaciones. El motor 1.5 atmosférico cumple con las necesidades habituales, pero ofrece respuestas moderadas cuando se requiere acelerar con decisión, especialmente en ruta.

