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Test: Chevrolet S10 Work Truck CD 4×4

La versión de cabina doble automática más económica de la gama se muestra como una gran herramienta de trabajo con un equipamiento de alto nivel.

El segmento más importante del mercado argentino es sin dudas el de las pickups. Con varios modelos producidos en el país y con otros que se empezarán a fabricar aquí, la Chevrolet S10 siempre batalló con ser una extranjera regional. Producida en Brasil, la pickup de Chevrolet se caracteriza por tener uno de los mejores motores (sacando los V6) y confort de marcha del mercado. La versión Work Truck Cabina Doble AT, que estuvo a prueba en Minuto Motor, dispone del impulsor de 207 CV y 510 Nm que combina capacidad de trabajo con un nivel de tecnología y seguridad.

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La sigla WT, por Work Truck, deja en claro desde el nombre cuál es el objetivo de esta versión de la Chevrolet S10. Es una pickup pensada para el trabajo, pero la configuración que probamos demuestra que no hace falta resignar confort, tecnología o seguridad para tener una herramienta capaz.

Definitivamente, es una fórmula que apunta especialmente a quienes necesitan una camioneta para trabajar durante la semana, pero también quieren utilizarla para viajar o como vehículo de uso cotidiano.

Diseño Exterior

A diferencia de las versiones más sofisticadas de la gama, la WT apuesta por una presentación más funcional. No busca llamar la atención con cromados o elementos decorativos, sino transmitir una imagen de herramienta de trabajo.

La trompa tiene una presencia importante, con la parrilla característica de la nueva generación y un conjunto óptico que le aporta una imagen moderna. En esta versión aparecen llantas de aleación de 18 pulgadas, un detalle importante frente a las configuraciones WT manuales.

El concepto Work Truck se nota especialmente en la configuración general. La caja de carga permite superar la tonelada de capacidad, dependiendo de la configuración y las condiciones de homologación, mientras que la estructura de chasis de largueros y la suspensión trasera están preparadas para soportar el uso intensivo. Pero hay una diferencia importante respecto de las versiones WT manuales: esta variante automática incorpora una serie de elementos tecnológicos que hacen que el uso cotidiano sea considerablemente más agradable.

La capacidad de trabajo sigue estando presente, pero la experiencia al volante se acerca cada vez más a la de una pickup de uso mixto.

A gusto personal, estas versiones me gustan mucho más que las tope de gama. ¿El motivo? No creo necesario en una pickup tanto objetos estéticos y esta versión tiene lo justo y necesario.

Diseño Interior: simple, pero tecnológico

Al abrir la puerta aparece uno de los principales cambios de la actual S10. El tablero combina un instrumental digital de 8 pulgadas con una pantalla multimedia de 11 pulgadas, una solución que aporta mucha más información y conectividad que la que tradicionalmente ofrecían las versiones de trabajo.

El volante tiene regulación en altura y profundidad, permitiendo encontrar una posición de manejo cómoda. Los comandos están dispuestos de manera sencilla y fácil de interpretar. No hay excesos de botones ni elementos innecesarios. Y aunque los materiales están claramente pensados para soportar el uso diario, la presentación general está lejos de ser básica.

La WT automática suma proyección inalámbrica para smartphones, además de OnStar y Wi-Fi integrado, elementos que marcan una diferencia importante respecto de la WT manual. La pantalla central permite utilizar las funciones multimedia y acceder a las aplicaciones compatibles. En una camioneta que puede pasar muchas horas en ruta o en el trabajo, disponer de conectividad permanente deja de ser un detalle y se convierte en una herramienta útil.

Yendo a la configuración de doble cabina, los ocupantes delanteros cuentan con una buena posición de manejo y butacas cómodas. Atrás, dos adultos pueden viajar con un nivel de comodidad razonable y existe espacio suficiente para utilizar la segunda fila en trayectos largos. Acá aparece una de las principales ventajas de esta configuración frente a una pickup de cabina simple: no hay que elegir entre capacidad de carga y espacio para pasajeros.

Motor y confort de marcha

La S10 WT automática utiliza el conocido motor 2.8 turbodiésel de cuatro cilindros, que entrega 207 CV a 3.200 rpm y 510 Nm a 2.000 rpm. Es una diferencia importante respecto de las versiones manuales, que entregan 460 Nm. El torque máximo aparece a apenas 2.000 rpm, por lo que el motor tiene una respuesta especialmente contundente cuando se necesita acelerar, recuperar velocidad o moverse con carga.

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Si hay un elemento que cambia radicalmente la experiencia respecto de una S10 WT manual es la transmisión. La caja automática de ocho velocidades permite olvidarse del selector en el tránsito urbano y, al mismo tiempo, aprovechar mucho mejor el torque del motor.

En ciudad las primeras relaciones permiten mover con facilidad y en ruta, las marchas superiores ayudan a mantener un régimen bajo del motor y contribuyen a reducir el consumo. Además, la transmisión trabaja de manera progresiva y no genera cambios bruscos. Para quien utiliza la pickup todos los días, la diferencia frente a una caja manual es enorme.

La S10 WT tiene un comportamiento que sorprende por su equilibrio. Por tratarse de una pickup con chasis de largueros y suspensión preparada para soportar carga, no se puede esperar la misma respuesta que en un SUV. Chevrolet realizó modificaciones importantes en la suspensión de la nueva generación, incorporando nuevos amortiguadores, neumáticos y una puesta a punto orientada a mejorar el confort. También se trabajó sobre la reducción de ruidos y vibraciones dentro del habitáculo.

La WT automática tiene tracción 4×4, con alta y baja. Esto le permite afrontar caminos de tierra, barro, arena y superficies de baja adherencia con una capacidad que una pickup 4×2 no puede ofrecer. El sistema también incorpora control de descenso de pendientes y asistente de arranque en pendiente, además del control electrónico de estabilidad y tracción.

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Por el lado del consumo, claramente este tipo de vehículo está directamente relacionado con el peso, el tránsito, la velocidad y la utilización de la tracción 4×4. En ruta, la octava marcha permite mantener al motor a un régimen relativamente bajo y aprovechar mejor el torque y en ciudad, el consumo aumenta por el peso y las dimensiones de la pickup.

En uso urbano, se ubicó por encima de los diez litros (10,9) cada 100 kilómetros. Extraurbano, en cambio, la S10 mejora notablemente su eficiencia. A velocidades constantes de 100 km/h, el consumo puede bajar a valores cercanos a los 8 o 9 litros cada 100 kilómetros, lo que permite una buena autonomía. Sin embargo, al aumentar la velocidad a 120 o 130 km/h, el consumo vuelve a subir y se ubica aproximadamente entre los 10,5 y 12,7 litros cada 100 kilómetros, evidenciando cómo influye la aerodinámica en este tipo de vehículos.

Equipamiento y seguridad

Uno de los aspectos más interesantes de la S10 WT automática es su equipamiento de seguridad. La gama S10 incorpora de serie seis airbags, control electrónico de estabilidad, control de tracción, asistente de arranque en pendiente, control de descenso y control de estabilidad de tráiler.

Pero la WT automática suma además un paquete de asistencias a la conducción que no está presente en las versiones WT manuales. Entre ellos se encuentran: Frenado autónomo de emergencia a baja velocidad, detector de peatones, alerta de colisión frontal, asistente de mantenimiento de carril con corrección de volante, cámara de visión trasera HD, entre otros.

Esto es particularmente importante porque convierte a una versión orientada al trabajo en una alternativa mucho más completa desde el punto de vista de la seguridad.

Conclusión – Chevrolet S10 WT 4X4 AT

La Chevrolet S10 WT Cabina Doble 4×4 Automática es probablemente una de las versiones más racionales de la gama. No pretende ser la más lujosa ni la más deportiva. Su objetivo es otro: ser una herramienta de trabajo capaz, pero sin obligar al usuario a vivir dentro de una camioneta básica.

El motor 2.8 turbodiésel entrega 207 CV y 510 Nm, la caja automática de ocho velocidades mejora notablemente el confort y la tracción 4×4 permite afrontar terrenos complicados. Pero el gran diferencial está en el equipamiento con respecto a sus competidores del segmento. La presencia de seis airbags, frenado autónomo de emergencia, alerta de colisión frontal, mantenimiento de carril, detector de peatones, punto ciego y tráfico cruzado hace que esta WT esté muy lejos de la idea tradicional de una pickup de trabajo.

Es una S10 para trabajar, pero también para vivir con ella todos los días.

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