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Contacto en Brasil: BYD King híbrido

El King se convirtió en el sedán híbrido más vendido de Brasil, al destronar al Toyota Corolla.

Hasta junio del año pasado, el Toyota Corolla Hybrid no tenía competencia en Brasil, pero la llegada del BYD King a tierras cariocas interrumpió esa supremacía.

Hace un año, este modelo enchufable importado de China se posicionó rápidamente como el sedán híbrido más vendido del país. En el primer semestre de 2025 mantuvo el liderazgo: patentó 6.257 unidades, superando por un amplio margen las 2.534 del Corolla Altis Hybrid en el mismo período – actualmente, la única versión híbrida del sedán de Toyota. No obstante, si se suman las versiones convencionales y las híbridas, el Corolla sigue liderando el segmento de sedanes en general, con 18.399 unidades vendidas en los primeros seis meses del año.

Con 4,78 metros de largo, 1,50 de alto, 1,84 de ancho y 2,72 de distancia entre ejes, el King es más grande que el Corolla en todas las dimensiones: 14 centímetros más largo, 2 más de entre ejes, 6 más ancho y 4 más alto. El sedán chino tiene un diseño dinámico e imponente, con una parrilla frontal de patrones gráficos que recuerdan gotas de agua. A la vista, las versiones GL y GS del King son idénticas – ni siquiera tienen insignias que las diferencien, y las llantas de 17” con neumáticos 215/55R17 también son iguales. La única diferencia visible es que en la GS, los faros LED están subrayados por una tira de luz diurna integrada que le suma brillo. El baúl tiene una capacidad de 450 litros.

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El King combina un motor naftero 1.5 atmosférico de 110 caballos y 131 Nm con un motor eléctrico. Juntos entregan, en la versión GS, 235 CV; en la GL, 209 CV. El torque combinado es de 325 Nm en la GS y 316 Nm en la GL. Como todo híbrido enchufable (PHEV), el King se puede cargar y funcionar como auto 100% eléctrico. En condiciones normales, opera principalmente en modo eléctrico. El sistema DM-i prioriza la energía eléctrica para minimizar el uso de nafta. Cuando la batería baja, entra en juego el sistema híbrido, optimizando el consumo. La principal diferencia entre las versiones es el tamaño de la batería: 8,3 kWh en la GL y 18,3 kWh en la GS. Según el Inmetro, el King GS tiene un consumo energético de 0,50 MJ/km y puede recorrer hasta 806 km en ciudad y 720 km en ruta con la batería cargada y el tanque de 48 litros lleno. En modo 100% eléctrico, la GS ofrece hasta 80 km de autonomía (36 km en la GL).

Viene equipado de serie con salida de aire para las plazas traseras, control crucero, espejos eléctricos y rebatibles, cuatro puertos USB-A y una toma de 12V, cargador inalámbrico para celular, asistencia en arranque en pendiente, sensor de presión de neumáticos, freno de estacionamiento electrónico, función Autohold, sensores de estacionamiento, cámara 360° y compatibilidad con tarjeta NFC. Tiene seis airbags: dos frontales, dos laterales (delanteros) y dos de cortina. No trae rueda de auxilio, pero sí un kit de reparación con sellador y compresor. También cuenta con dirección asistida eléctrica, frenado inteligente, control de tracción y distribución electrónica de frenado. La versión GS agrega el sistema V2L (Vehicle-to-Load), que permite suministrar energía a aparatos externos.

EXPERIENCIA A BORDO DEL BYD KING

El interior del King es espacioso y sobrio, contrastando con el diseño moderno del exterior. Tiene buenos materiales, sin estridencias ni lujos excesivos. Se nota más el uso de materiales blandos al tacto que de plásticos duros. El ambiente es sobrio, en tonos grises, lo que resalta aún más la vistosa pantalla flotante de 12,8” con rotación eléctrica, compatible con Android Auto y Apple CarPlay. El panel de instrumentos LCD tiene 8,8” y el sistema inteligente del tablero responde a comandos de voz y puede actualizarse de forma remota (“Over-The-Air”). Incluye Wi-Fi 4G y cargador inalámbrico. La GS suma climatización bizona e iluminación LED en el tablero. Sin embargo, no hay opción de techo solar en ninguna versión.

El selector de cambios es un dial giratorio en la consola central, donde también están los controles del aire y el botón para activar el modo eléctrico o híbrido. Los asientos están tapizados en cuero sintético bicolor (blanco y negro). El del conductor tiene ajuste eléctrico en seis direcciones; en la GS, el del acompañante también se puede regular en cuatro posiciones. Pese al generoso espacio entre ejes, el asiento trasero no es tan cómodo por el piso algo elevado – ahí se ubican las baterías. Aun así, el piso plano mejora la comodidad general. Tiene salidas de aire traseras y dos puertos USB. Es un auto silencioso, tanto por el modo eléctrico como por el buen aislamiento acústico.

IMPRESIONES DE MANEJO

El King mantiene las buenas cualidades dinámicas que se esperan de un sedán. La combinación del motor naftero y el eléctrico permite buenas recuperaciones: el 0 a 100 km/h se logra en 7,3 segundos (versión GS), con velocidad máxima limitada a 185 km/h. En el arranque, incluso puede chirriar los neumáticos, ya sea en modo eléctrico o híbrido. Gracias a la caja e-CVT y la tracción delantera, responde ágilmente y disimula bien sus 1.700 kilos. El volante, de base plana, tiene buen grip, aunque la asistencia eléctrica podría ser un poco más firme.

El peso bajo de las baterías mejora el centro de gravedad, lo que le da una sensación de estabilidad difícil de encontrar en SUVs. El King tiene un comportamiento equilibrado y un buen radio de giro. La suspensión tipo McPherson adelante y multilink atrás cumple bien su función en curvas rápidas. Los frenos (ventilados adelante y sólidos atrás) también responden bien.

Tiene tres modos de conducción: “Eco”, “Normal” y “Sport” – este último le da más nervio al auto. La mayoría del tiempo, el motor naftero solo actúa como generador, y rara vez mueve las ruedas – salvo en subidas largas. El sistema híbrido prioriza el uso del motor eléctrico, pero también mantiene la batería cargada. Si se maneja con suavidad, es posible que la autonomía eléctrica aumente luego de un paseo o un viaje, incluso sin cargarlo. Cuando la batería baja del 25%, el motor térmico se activa suavemente. El paso entre el modo eléctrico y el híbrido es imperceptible, sin pérdida de torque. El consumo, según el Inmetro, es de 16,4 km/l en ciudad y 12,9 km/l en ruta – como en la mayoría de los híbridos, rinde mejor en uso urbano.

Texto y Fotos: Agencia Automotrix

para Minuto Motor

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