MINI

Test: Mini Cooper S Cabrio

Un breve contacto con uno de los autos más particulares del mercado, que ya está a punto de renovarse. Mirá la prueba del Mini Cooper S Cabrio.

Manejar un auto descapotable es una sensación que pocos usuarios se pueden dar el gusto. Pensado para otros mercados, el Mini Cooper S Cabrio, como el resto de los modelos “sin techo”, buscan ofrecer una percepción de libertad a la hora de conducir, con marcados pros y contras. En Argentina, la verdad que es difícil ir por las calles a cielo abierto porque en todo momento te sentís observado y apuntado. En otros lugares, seguramente seas uno más de los que disfrutan estos modelos y podés viajar sin ningun tipo de inquietud.

Mirá todas nuestras pruebas en este link

El objetivo hoy es olvidarse del entorno y hacer foco en este modelo que tiene grandes cualidades y otras que son polémicas. Está claro que si tu mente piensa en comprarse un auto de estas características, el auto que buscas es el MINI. No hay rivales, al menos por estas latitudes, y es por eso que no se puede comparar y más… siendo un vehículo tan particular.

Mini Cooper S Cabrio

Atractivo y divertido para manejar, el Cooper S Cabrio combina un diseño icónico con un rendimiento dinámico, gracias a su motor potente y manejo ágil. A continucación la prueba completa del MINI.

Exterior

La imagen mantiene el estilo clásico con algunos detalles modernos. Por supuesto, lo más destacado es el techo de lona que se puede abrir eléctricamente, permitiendo disfrutar del aire libre en cuestión de segundos. Nuestra prueba es sobre un modelo con color verde inglés, combinado con una llantas que enfatizan el estilo deportivo.

En la parte delantera, muestra una parrilla bastante predominante y los faros redondos son característicos de MINI. Las líneas son fluidas y todo tiene un estilo agresivo por su condición de “S”. El detalle más llamativo son las luces traseras en forma de Union Jack que resaltan su herencia británica.

Esta claro que el Mini Cooper S Cabrio es para sus fanáticos. El que apunta a este vehículo quedará encantado, el que sueña y no puede tenerlo estará maravillado y al que no le gusta… no habrá forma de convencerlo que es un vehículo que muestra una personalidad única.

Interior

Pasan los años y MINI mantiene ese estilo clásico de su ADN. El emblemático panel de instrumentos circular es uno de los rasgos más distintivos, con un diseño que integra tecnología y estilo. Los materiales son de buena calidad y los asientos muy cómodos para las plazas delanteras. Está muy (pero muy claro) que es un modelo que está pensado para dos personas. Los pasajeros de las plazas traseras deben tener mucha voluntad porque los espacios son muy reducidos.

Así es el Renault 4 E-Tech que se venderá en el mundo

Por supuesto, incluye una pantalla táctil central con sistema de infoentretenimiento, conectividad Bluetooth, y, dependiendo del modelo, puede contar con navegación y audio premium. Los más problemático es el espacio de carga en el baúl. Cuando el techo está abierto, hay solo un pequeño espacio para guardar una cartera. Si está cerrado, el problema es menor pero tampoco vas a encontrar lugar para una valija grande.

Otro problema es que no hay rueda de auxilio y tampoco kit de emergencia. El MINI Cabrio tiene el sistema de Runflat que permite seguir circulando con el neumático pinchado hasta una velocidad máxima de 50 km/h.

Motor y confort de marcha

Este modelo equipa el conocido motor turbo naftero 2.0 de cuatro cilindros con inyección directa. Esta unidad alcanza unos 192 caballos de potencia y está asociado con una caja automática de doble embrague y siete marchas. Lo más destacado de este impulsor es su respuesta al pie derecho porque acelera cuando el conductor lo requiere. A mi gusto creo que es un motor que está bien para un vehículo que, a pesar de tener la nomenclatura S, está más pensado para el ocio que para lo deportivo.

En cuanto a números, el 0 a 100 lo hace en poco más de siete segundos y su velocidad máxima está restringida a los 230 km/h. Si vamos al consumo, en ciudad está en 9,7 litros cada 100 kilómetros y en ruta y autopista, logicamente las cifras mejoran yendo a 7,2 en la misma distancia.

Como todo Mini, su comportamiento dinámico es uno de los principales atractivos: el chasis es firme y su bajo centro de gravedad transmite la sensación de tener todo bajo control. Después están las contras, si queres confort no tenes tanto. La distancia entre ejes es corta y hace que se sientan todos los desniveles. También los neumáticos de talón bajo no ayudan a mejorar el transitar por las calles porteñas.

Equipamiento y seguridad

El nivel de equipamiento es de alto nivel como lo merece un MINI. Tiene levas al volante para su conducción deportiva, volante multifunción y todo lo “básico” que podes tener en un vehículo premium como lo es el MINI Cooper S Cabrio. Por el lado de la seguirdad, cuenta con cuatro airbags ABS y ESP, cumpliendo las normas de Argentina. Asimismo, suma el paquete de asistencias a la conducción (ADAS), que incluye control de velocidad crucero adaptativo, alerta de riesgo de colisión, frenado autónomo de emergencia y alerta de cambio de carril.

Conclusión

El MINI Cooper S Cabrio es un vehículo que se compra por impulso. Seguramente no haya uno de sus clientes que se haya acercado a este modelo “sin querer”. Por ese motivo, la razón es algo que entra poco en juego para hacerse de este icónico vehículo. Al que le gusta le dará todo lo que busca: personalidad, caracter, diseño y estilo.

La combinación mecánica es la correcta para esta versión. Adecuada para el uso fuera de ciudad y muy ágil en el tránsito diario. ¿El estilo? Es único… es un MINI Cabrio.

Si llegaste hasta acá y aún no seguis convencido, te aviso que el precio (hoy) es de u$s86.900. Seguramente, este último número tampoco te haya preocupado porque tu elección por este Cabrio ya estaba hecha antes de que empieces a leer la primera oración de esta prueba.

Deja un comentario