En la planta de Volkswagen Camiones y Buses se ensamblan el Constellation, el Delivery y el chasis del Volk Bus. Se producen seis diarias.
En 2022, la planta de Volkswagen Camiones y Buses recibió 50 millones de los 300 millones que la marca alemana invirtió en el país.
El plan fue modernizar el predio de 15.000 metros cuadrados para comenzar a producir unidades en suelo cordobés.

Hoy, dos años más tarde, el Centro Industrial Córdoba (CIC) trabaja en un turno en el que 800 operarios ensamblan los camiones Delivery (en sus versiones 9.170 y 11.180), Constellation 17.280 (en variantes Tractor y Chasis) y la estructura del Volksbus 15.190 OD.
Son seis las unidades que salen por día, que se enmarcan en un plan estratégico de 1.300 por año, peor que para 2026, llegarán a 2.700 en 12 meses de producción.

Cabe destacar que para transformar la planta de de Volkswagen Camiones y Buses hubo que realizar un fuerte trabajo de modernización que implicó horas de capacitación para sus operarios. Es que años atrás, el espacio se utilizaba para fabricar las transmisiones MQ250 (cajas manuales de cinco marchas), por lo que los trabajadores pasaron de hacer objetos de 55 kilos, con piezas muy pequeñas, a armar camiones de tres toneladas.
EL FUNCIONAMIENTO
La totalidad de las piezas de los camiones llegan desde la fácrica carioca de Resende, Brasil. Los contenedores pasan por la aduana domiciliaria ubica y, una vez en el predio, las piezas se clasifican y se guardan en el Almacen. Las partes más voluptuosas son las cabinas, que ya vienen armadas casi por completo desde el país vecino.
Luego se pasa a la primera estación que es donde se realiza en grabado láser del número de chasis y VIN. Allí se colocan algunos distintos elementos y soportes de montaje.
En la segunda estación de la planta de Volkswagen Camiones y Buses se lleva a cabo el cableado y la colocación de cañerías para los frenos de aire.
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Ya con el ensamble más avanzado, y con las ruedas colocadas, el camión deja de ser trasladado por grúas para movilizarse de manera más simple. Así comienzan a colocarse diferentes piezas hasta que en el último puesto se realiza el llenado de fluidos.
Esta se lleva a cabo con una maquinaria que garantiza el proceso de vacío en los depósitos de urea, diésel, líquido refrigerante y aceite hidráulico. De esta forma, se evita tener que purgar cualquiera de estos.
CONTROLES
Una vez que se arranca el vehículo comienzan las pruebas de funcionamiento como las luces, testeo de velocidad, suspensión y frenos; algo similar a lo que ocurre en la VTV.
Luego se pasa a un espacio cerrado, en el que se simula una lluvia tropical. El fin es detectar posibles filtraciones de agua.
Una vez finalizada, la unidad pasa al control de calidad para el chequeo final.

En la planta de Volkswagen Camiones y Buses se está trabajando para poder incorporar proveedores locales para los camiones. Se analizan diferentes opciones, pero por el momento se mantiene la idea inicial de llegar a 2.700 unidades por año entre Constellation, Delivery y Volk Bus. Según los directivos de la marca alemana, la demanda está cubierta y se espera que el mercado crezca en un futuro inmediato.

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