CAFAM y otras agrupaciones le al Gobierno reabrir las fábricas y los concesionarios bajo estrictas normas de seguridad sanitaria para poder reactivar la industria, los servicios de posventa y reducir la brutal caída del mercado.
Golpeado. desolado y con un rumbo incierto. Así está el rubro motomotor en la Argentina.
Por la pandemia del coronavirus y el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio decretado por el Gobierno, las fábricas de motos están paradas hace cuatro semanas.
Las concesionarias están cerradas, así como también los registros automotores. La actividad está totalmente detenida.
Pero hay un dato, no menor, que abre una puerta hacia la reactivación de la industria.
Una fuerte demanda se registró en la mensajería puerta a puerta y en los deliverys desde que se dispuso la cuarentena. Y está tarea se realiza, casi en un 100%, en moto.
Atenta, la Cámara de Fabricantes de Motovehículos (CAFAM) elaboró una carta con una serie de demandas para que el Gobierno le permita volver a la actividad, bajo estrictas normas de seguridad sanitaria.
Al respecto, el presidente de la entidad, Lino Stefanuto, detalló en diálogo con Minuto Motor: “Las fábricas están totalmente paradas y la situación no es para nada buena. Venimos de dos años de retroceso después de un 2017 excelente en el que se patentaron 700 mil unidades. Luego, en 2018 se registró una caída del 18 % (580 mil) y el año pasado un 45% (320 mil). A la crisis económica con devaluaciones incluidas ahora hay que sumarle la pandemia del coronavirus y esto nos terminó de perjudicar”.
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Ante este escenario, CAFAM, junto con otros organismos del sector de los motovehículos, propuso retomar la actividad.
Al respecto, Stefanuto aclaró: “La moto, sobre todo las de baja cilindrada, es un vehículo con el cual se mueve la gente de menos recursos. Es una alternativa al transporte público, que hoy representa un serio riesgo de contagio. Los motociclistas se movilizan aireados, solos, con guantes y casco, lo que respeta el aislamiento social y la disposición del tapaboca.”
“Pero lo primero que hay que poner en marcha es la asistencia para la gran parte de las 7 millones de motos que se movilizan normalmente en la Argentina. Porque en este tiempo de aislamiento calculamos que se triplicó el trabajo de los deliverys de alimentos, de medicamentos y de documentación. Entonces para que el servicio de entregas puerta a puerta siga funcionando necesitamos que los servicios de posventa estén activos. De esta forma, si se rompe una parte del vehículo, el trabajador puede reemplazarla y seguir con su labor. Por eso le pedimos al Gobierno que lo primero que debía abrir era el servicio técnico y los puntos de venta de repuestos. Eso era fundamental”, explicó el directivo.
Y esta determinación llegó de la mano del presidente de la Nación, Alberto Fernández, quien anunció la semana pasada el regreso a la actividad de talleres mecánicos para la asistencia de vehículos que se encuadren en las tareas exceptuadas de la cuarentena.
Pero Cafam busca retomar la actividad con más fuerza y en la carta demanda, además, que los concesionarios de motos vuelvan a funcionar.
Al respecto, Stefanuto comentó que “los negocios donde se compra una motos no son lugares que se llenen de gente. No es como un supermercado. Y esto les permitiría a muchas personas recurrir a la moto como una solución de movilidad. Pero si eso se logra surge otro problema que es que los registros automotores están cerrados. Por eso estamos negociando para encontrar la posibilidad de extender la vigencia de la patente provisoria de siete a 90 días. Una vez cumplido ese lapso sí registrar la moto como corresponde, ya que entendemos que en tres meses el aislamiento estaría levantado”.
NUMEROS ROJOS
Pero la crisis sanitaria no es la única que golpea a los argentinos. La recesión económica y los altos índices inflacionarios que se viven en los últimos años en el país son otros obstáculos a superar.
Sobre este tema, el titular de CAFAM resaltó: “Hasta el 30 de junio están en vigencia los programas Ahora 12 y Ahora 18. En ambos casos se financia con una tasa del 1% mensual, que está muy por debajo de los cálculos de la inflación para este año. Lo que le pedimos al Gobierno es que se evalúe la posibilidad de que esa tasa sea 0% como un aporte del Estado. Sobre todo para motocicletas de valores menores a 180 mil pesos. Por eso estamos atentos a la convocatoria del ministro de Desarrollo Producivo, Matías Kulfas, porque instrumentado eso acerca a la gente al acceso a una motos y la aleja de la posibilidad del riesgo de contagio que hoy existe en trenes, subtes y colectivos”.
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Los análisis de mercado de la industria automotriz ubican a 2020 como un año “perdido”. Si se pronostica que la actividad normal se retome en junio, quedarían seis meses para remontar la abrupta caída de las ventas.
Stefanuto destacó sobre este punto: “Para realizar un buen estudio cabe hacer una síntesis. En 2018 veníamos con una buena inercia tras el gran 2017 y unos primeros meses extraordinarios de ese año. Esto hizo que la caída no sea grave ya que era de un 18%. Luego vino la segunda devaluación y en 2019 se vendieron menos de la mitad de las motos de 2017. En los últimos meses del año pasado veníamos con 20 mil patentamientos cada 30 días. Esto nos hizo pensar que habíamos llegado al piso porque si se estabilizaba en ese número daba 240 mil para este 2020. Antes del inicio de la cuarentena se habían registrado 68 mil unidades vendidas, lo que significa que ya estábamos por debajo de 2019 y nos hacía pensar que tal vez nos ubicáramos en 270 mil unidades. Pero con la pandemia de por medio nos damos cuenta que difícilmente alcancemos las 200 mil motos comercializadas. Y con esa cantidad se trabaja por debajo del punto de equilibrio. Es decir que las empresas van a tener grandes pérdidas”.
El escenario es inusual, complicado y de resolución incierta. Hay propuestas para paliar la crisis dentro de los protocolos necesarios y convenientes. Las industrias están dispuestas y el optimismo, aunque cueste, sigue en pie. “Salimos de la crisis de 2001, de la de 2009 y de ésta vamos a salir también”, Sentenció el presidente de CAFAM.

